Los primeros cuartos
Empezamos con dos salas y una idea que sonaba rara en 2015: que la gente iba a pagar por dejarse encerrar una hora. Las primeras semanas explicábamos el concepto más de lo que vendíamos entradas.
Lo que cambió
Pasamos de dos salas a cuatro, diseñamos once experiencias originales y llevamos el juego fuera del local con Infiltrad@. Más de 100 empresas trajeron a sus equipos y decenas de miles de jugadores cruzaron la puerta.
Lo que no cambió
Seguimos escribiendo cada historia desde cero en vez de comprar salas prefabricadas. Sigue siendo lo más caro y lo más lento de hacer, y sigue siendo la razón por la que la gente vuelve.
Gracias
A cada grupo que celebró un cumpleaños aquí, a cada empresa que confió su team building y a todos los que salieron corriendo con quince segundos en el reloj: gracias por estos seis años.